Tuesday, September 26, 2006

Si Fidel Castro muere, mi vida esta en peligro

Si Fidel Castro muere, mi vida está en peligro

Por Mercedes Gallego, enviada especial ABC.es

Bitácora Cubana, 26 de septiembre de 2006 La Habana
.
El cartel que han pintado en su calle lo deja claro: «En una plaza
sitiada, la disidencia es traición». Y por si había alguna duda de a
quién se refiere, en una esquina dice: «San Ignacio de Loyola». No es
una cita del santo, sino una alusión al vecino más polémico de la calle,
Oswaldo Payá, de 54 años, fundador del Movimiento Cristiano de
Liberación, dos veces nominado al Premio Nobel de la Paz, y una de las
principales figuras de la oposición interna en Cuba. Sus vecinos le
vigilan y le acosan con los llamados «actos de repudio», y la Seguridad
del Estado tiene un coche permanentemente aparcado en la esquina de su
casa, desde el que se toma nota de cada visitante. Ahora la consigna
entre lo que Payá llama los cuerpos de represión del estado es que no
vivirá para intentar ningún cambio en Cuba a la muerte de Fidel Castro,
porque el día que muera el líder cubano fusilarán a todos los presos
políticos y líderes de la disidencia.

-¿Tiene alguna esperanza de que la enfermedad de Fidel Castro traiga
algún cambio?

-No, nuestra esperanza nunca ha estado ni en su muerte ni en su
enfermedad, sino en un despertar de los ciudadanos cubanos, una pérdida
del miedo, una liberación que no significa odio, ni violencia, sino
liberarse de la mentira y de tantos condicionamientos como impone la
cultura del miedo.

-Después de 47 años parece bastante claro que mientras Fidel Castro esté
al frente del gobierno no van a conseguir esos derechos que piden.

-Parece bastante claro que ni Fidel Castro ni los que aspiran a mantener
este orden tienen la intención de abrir las puertas hacia el derecho.
Para mí eso significa que sigue siendo un desafío para el pueblo de Cuba
conquistar esos derechos. Nuestro movimiento surge como un movimiento de
inspiración cristiana no confesional en clave de liberación del odio y
del miedo, pero también en clave de reconciliación, porque éste es un
régimen que fragmenta, que hace que la gente se vigile y desconfíe el
uno del otro, y que impone un estilo de vida en que conseguir el pan de
cada día significa, para la mayoría, salirse a veces de la ley. Aquí
casi todo es prohibido, menos lo que es tolerado.

-¿Alguna posibilidad de que eso cambie con Raúl Castro?

-No ponemos nuestra esperanza en eso. Lo que tampoco tiene posibilidad
es la aspiración de que después de casi cinco décadas con este orden sin
derechos, el pueblo de Cuba quiera y acepte seguir viviendo así.

-¿Cómo se puede cambiar eso?

-Después de que el régimen aplastase el Proyecto Varela en la primavera
negra de 2003, con el encarcelamiento de 75 de sus integrantes, y las
visitas y amenazas a las decenas de miles que se atrevieron a poner sus
firmas en él, redactamos el programa «Todos cubanos» con las miles de
opiniones que recogimos. En él se visualizan cambios pacíficos en clave
de reconciliación, con un proceso de institucionalización del derecho de
un gobierno provisional, pero también de apertura a los derechos
económicos, manteniendo la educación gratuita, la salud pública gratuita
y otros beneficios sociales. Se puede ver más del programa en
www.oswaldopaya.org o en www.mclpaya.org. No es una entelequia, sino el
fruto de un proceso de participación ciudadana, y es en esa liberación ,
en ese espíritu de perdón, donde también decimos que no hay que quitar
la casa a nadie, que nadie vendrá de Miami a despojar a nadie de su
propiedad, ni tampoco habrá un salto al capitalismo salvaje de
privatizaciones. Todo en el mundo son sentencias, como si hubiera que ir
de un extremo a otro. No dejan de preguntarnos si se puede dar aquí un
modelo chino. ¿Por qué no hablan de un cambio a la española?

-¿Hay alguna posibilidad de que se pueda llegar a eso con este régimen,
sea Fidel o Raúl Castro?

-No, con este régimen, no. Yo hablo del cambio y del fin de este
régimen, pero que no significa liquidar todo lo que existe en Cuba,
porque hay cosas que son buenas, y mucho menos liquidar personas, sino
de un proceso de reconciliación y participación. Según lo que expresan
ahora los jerarcas del régimen, no tienen ninguna intención. Hablan con
arrogancia e inclusive han establecido como una doctrina entre los
cuerpos represivos el que antes de que el régimen caiga hay que
liquidarnos, a nosotros y a los presos. Es decir, hay una amenaza de muerte.

-Como católico, ¿reza usted por la salud de Fidel Castro?

-No, no voy a hablar con mojigaterías ni hipocresías. Como católico rezo
para que Dios conduzca esta etapa. No tengo odio contra él (Fidel
Castro), y como ser humano no le deseo ningún mal. No le deseo la
muerte, no sé qué será mejor para el pueblo de Cuba, por eso no me
sentiría mal si se restablece, porque en definitiva no creo que en su
muerte vaya asociada la libertad y los cambios que Cuba necesita. Que
Dios decida lo que es mejor para nuestro pueblo.

-Si Fidel Castro muere mañana, ¿temería por su vida?

-Mi vida está en peligro desde el momento en que hay estas amenazas.
Guardias que se acercan a los prisioneros políticos y les dicen: «Si
Fidel se muere te vamos a fusilar». Hay gente de la seguridad del Estado
que ha dicho a compañeros míos: «A ustedes hay orden de matarlos
inclusive delante de la familia» (si Fidel se muere).

-¿Planea qué va a hacer si desaparece Castro?

-Te digo que ese no va a ser el factor de cambio inmediato, pero que los
cubanos ante esa posibilidad se están planteando por primera vez en la
vida que la posibilidad de que eso ocurra es real, y de que algún día
este régimen terminará, y eso hasta ahora era un mito infranqueable.
Estás colocando la muerte de Fidel como el punto de cambio instantáneo y
nosotros no creemos en eso, sino en un proceso. Ahora, en respuesta a tu
pregunta, de forma muy personal, yo estoy en manos de Dios. Pase lo que
pase voy a seguir aquí en mi casa. No me voy a quedar sentado esperando,
pero tampoco voy a salir huyendo. Si eso significa mi muerte, que lo sea.

http://www.bitacoracubana.com/desdecuba/portada2.php?id=2989

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