Monday, August 07, 2006

Cuba, inquieta

Cuba, inquieta

EL PAÍS - Opinión - 06-08-2006

Carece tanto de sentido lanzarse a las especulaciones sobre el estado
real de salud de Fidel Castro como hacerlo sobre el grado de unidad
existente en la cúpula del régimen cubano que componen los dirigentes en
los que delegaba sus muchas y variopintas tareas el dictador en la
proclama en la que anunció su enfermedad. Lo sucedido hasta ahora desde
que se conoció la proclama el lunes es muy lógico si se considera el
carácter extraordinario del hecho de que un líder omnipresente, y
omnipotente para la propaganda oficial, anuncia su desaparición -aunque
asegure que es transitoria- tras 47 años de poder absoluto.

Declarando su salud y situación en general como secreto de Estado, Fidel
ha impuesto una desaparición que se ha traducido en un hecho
irreversible, dentro y fuera de la isla. Y sin embargo, su sucesor o
sustituto designado, su hermano Raúl, no ha asumido el cargo de forma
visible para la población, para los cuadros del partido y del Ejército,
para el exilio y para la comunidad internacional. Aunque el régimen ha
multiplicado el ruido para defender la ficción de que lo que sucede es
poco menos que nada, lo cierto es que cada día que pasa sin noticias de
ninguno de los dos hermanos más se extiende la impresión de que suceden
cosas, y no todas previstas por un Fidel que ha tenido mucho tiempo para
meditar sobre los diferentes escenarios que podrían darse ante un hecho
tan previsible como su incapacidad o muerte. Hay incertidumbre entre la
población y nerviosismo en el aparato. Ayer, el órgano del partido,
Granma, hizo un intento más bien tímido de ensalzar las glorias
revolucionarias de Raúl Castro con un informe sobre su participación en
el asalto al cuartel Moncada. No es suficiente.

Desde Washington, pasado el entusiasmo inicial del exilio de Florida,
llegan, de momento al menos, voces prudentes que piden democracia y
exhortan a la calma. Habrá una transición, por mucho que aún diga el
régimen que no sabe lo que significa el término. Ahora se trata de
concentrar voluntades para que el castrismo, tras su larga trayectoria
violenta, acabe al menos de forma pacífica y dé paso a la reconciliación
y a la democracia.

http://www.elpais.es/articulo/opinion/Cuba/inquieta/elpporint/20060806elpepiopi_1/Tes/

No comments: