Por un intercambio cultural parejo
A pesar de lo sucio que es el intercambio cultural entre Cayo Hueso y
Cuba, yo sigo oyendo música de artistas comunistas.
Guillermo I. Martínez Especial para MartiNoticias
marzo 14, 2014
La premisa es muy sencilla: yo creo que los programas de intercambio
cultural entre Cuba y Estados Unidos son una buena idea siempre y cuando
ambas partes jueguen con las mismas reglas.
Para poner las cosas claras. Yo compré libros de Reynaldo Arenas años
antes que el autor viniera de Cuba por Mariel; cuando sus libros eran
tabú en el exilio. En 1989 compré y todavía tengo discos de los Van Van,
un grupo musical muy popular en la isla.
Mi amor por la música cubana no tiene limitaciones políticas. Tengo
música de orquestas y cantantes populares de antes de que Fidel Castro
irrumpiera en el poder en 1959. Algunos de ellos vinieron al exilio.
Otros se quedaron atrás.
Yo no discrimino por cuestiones políticas cuando la cosa es de música,
de libros, o de arte. No importa que esté en desacuerdo que los músicos
que se quedaron en la isla sean protegidos de régimen. Tengo música de
la gran cantante cubana Esther Borja, de la Orquesta Aragón y de Beny Moré.
Al decidir quedarse en Cuba estos músicos y muchos otros artistas están
dando a conocer sus preferencias políticas. A mi eso no me importa. Yo
sigo oyendo su música.
También me fascina la música de los que vinieron al exilio, tales como
la recién fallecida Celia Cruz, Gloria Estefan, Willy Chirino y Albita.
Ellos también tienen una posición política – que yo comparto. Ellos se
fueron de Cuba y dijeron que no estaban de acuerdo con el comunismo de
los hermanos Castro.
Esta semana el tema vuelve a la palestra.
Esta vez fue la exhibición Una Raza que se lleva a cabo en Cayo Hueso y
en Cuba. Los comunistas mandaron a nueve artistas de la isla, los cuales
tienen privilegios por su fidelidad al régimen.
Por su parte Cuba debía de haber recibido obras de un número parecido de
pintores cubanos que trabajan y exhiben en Estados Unidos. Pero, en
Cuba, los juegos nunca son parejos.
Esta vez Cuba permitió sólo exhibir obras del pinto Mario Sánchez, quien
falleciera en el 2005. Sus cuadros están en el Museo de Bellas Artes en
La Habana. Pero mientras los artistas que vinieron a Cayo Hueso
disfrutan de tragos y fiestas y hacen comentarios sobre lo bueno que es
vivir en Cuba, Sánchez no puede hacer lo mismo.
Uno de los que vinieron a exhibir en Cayo Hueso es Roberto Fabelo, el
cual destacó los muchos beneficios que en Cuba tienen los artistas que
pintan bajo el manto protector de los comunistas.
En este caso, Fabelo, fue uno de los artistas que firmara una carta
apoyando la decisión del gobierno cubano de al gobierno cubano después
que fuerzas del gobierno comunista hundiera el remolcador 13 de marzo en
1994. El incidente dio la vuelta al mundo pues al hundir el remolcador,
37 personas murieron – 11 de ellas niños.
Las cifras vienen de una fuente impecable, CubaArchive.org, organización
que documenta todos las personas asesinadas durante el gobierno
comunista de Cuba. El fundador de la organización Armando Lago, que
muriese hace algunos años, y su colega María Werlau, siempre han sido
minucioso en se documentación de las víctimas del castrismo. Cada caso
tiene por lo menos dos fuentes independientes que verifican los hechos.
Fabelo y sus colegas fiestean en Cayo Hueso y cuentan de todos los
privilegios de los que ellos gozan en Cuba. Ellos tienen el sello de
garantía del gobierno cubano. Sello manchado con la sangre de los miles
que los hermanos Castro han asesinados.
También debemos acordarnos que el gobierno cubano nunca le permitió a
Celia Cruz regresar a la isla; ni siquiera para enterrar a su madre. Su
música también está prohibida en Cuba.
Por su parte Celia Cruz ha sido honrada por su patria adoptada. Una
estrella con su nombre fue colocado en las aceras de Hollywood, y el
National Endowment for the Arts le otorgó una medalla por su música
inigualable.
A pesar de lo sucio que es el intercambio cultural entre Cayo Hueso y
Cuba, yo sigo oyendo música de artistas comunistas. No me importaría si
los Van Van volvieran a Estados Unidos, particularmente si a cambio Cuba
permitiera que Willy Chirino fuese a cantar en La Habana. Y en
particular si le permitieran cantar su himno a la libertad – Cuba Libre
– con el estribillo que ese día "Ya Viene Llegando".
Pero no creo que este intercambio ocurra, a pesar de los que dicen que
Cuba está cambiando. No, no va a ocurrir, mientras los hermanos Castro
sean amos y señores de la isla.
Source: Por un intercambio cultural parejo -
http://www.martinoticias.com/content/cuba-eeuu-intercambio-cultural-una-raza-arte-cubano-cayo-hueso/32966.html
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