Thursday, March 13, 2014

Huber Matos, coraje hasta el final

Publicado el jueves, 03.13.14

Huber Matos, coraje hasta el final
ANÓLAN PONCE

Es imposible hablar de la Revolución Cubana sin mencionar el nombre del
Comandante Huber Matos, quien falleció en Miami a la edad de 95 años y
acaba de ser sepultado en Costa Rica. Considerado por muchos la figura
más importante en la historia de Cuba del siglo XX, Matos fue el
comandante que el 21 de octubre de 1959, diez meses después del triunfo
revolucionario en Cuba, y precedido en el escalafón del poder solo por
los hermanos Castro, renunció a su grado de comandante denunciando la
infiltración comunista en la revolución cubana.

Huber Matos pudo haberse exilado, pero escogió quedarse, dispuesto a
inmolarse para forzar a Fidel Castro a definirse. Este acto de gran
coraje lo colocó en la historia de Cuba y le dio reconocimiento
internacional. También le valió 20 años de cárcel, condena a lo cual le
fue conmutada la pena de muerte, y que él cumplió hasta el último día.
Fue un hombre íntegro a quien ni los vítores del triunfo, ni la
adulación del poder, ni los horrores del presidio le cambiaron sus
convicciones. Pasó su existencia defendiendo la democracia, y por ella
estuvo dispuesto a morir. Ni sus más acérrimos enemigos pueden negar
nada de lo antes dicho.

Su libro de memorias, premiado con el XIV Premio Comillas, es un gran
legado histórico. En Como llegó la noche, del cual se han vendido más de
100,000 ejemplares y ha sido publicado también en francés, Matos detalla
la lucha idealista de la Sierra Maestra, sus veinte años en el presidio,
y paso a paso, para angustia del lector, como Cuba fue entregada al
comunismo.

Conocí al Comandante Huber Matos en el año 2009 a través de mis
actividades por la libertad de Cuba, y desde entonces nos unió una
estrecha amistad. Juntos viajamos en diferentes ocasiones a Costa Rica,
Honduras y Polonia, formando parte de delegaciones de grupos del exilio
cubano. Una cosa me impresionó entonces además de sus ojos azules, casi
diáfanos: el comandante, con 90 años y apariencia frágil por su
delgadez, cargaba su pesada maleta, que no tenía ruedas, y rehusaba la
ayuda de los hombres en el grupo. Era una muestra de su recia voluntad
que hacía honor al nombre que su padre le impuso: el del naturalista
suizo Francisco Huber, un hombre ciego que con la ayuda de su esposa y
un sirviente estudió las abejas durante veinte años y escribió un libro
sobre ellas que todavía está en uso.

El mundo ama a los héroes, y el mundo amaba a Huber Matos. Pude precisar
su inmensa popularidad en estos viajes que hicimos. En Polonia fue
condecorado con la Medalla con el Escudo Presidencial. En Honduras, la
gente de la calle y hasta el ex presidente, Jorge Quiroga, de Bolivia,
se quisieron retratar con él o estrechar su mano. En Costa Rica lo
veneraban.

En Miami, sin embargo, tenía detractores. Aquellos que no le perdonaban
su pasado revolucionario y que autorizara los fusilamientos de ex
militares del gobierno de Batista como Jefe de la provincia de Camagüey.
Quizás debían tener en cuenta que en el ejercicio de sus obligaciones,
grandes líderes de la historia se han visto forzados a tomar graves
decisiones. Roosevelt y Churchill le entregaron Polonia a Stalin en
Yalta. Harry Truman autorizó la detonación de las bombas atómicas en
Hiroshima y Nagasaki. Nadie los acusa de criminales. El Comandante Matos
expió sus pecados con 20 largos años de torturas y privaciones en las
mazmorras castristas.

Su figura ejemplifica la rebeldía y el afán del cubano por ser libre. Y
aún más, el coraje para lograrlo. Un coraje que lo acompañó siempre, y
lo instó a pesar de su avanzada edad, a cruzar océanos y viajar a
lejanas tierras a denunciar la opresión en su patria. Su recia voluntad
siempre triunfaba, y podía soportar largos viajes en avión, con
costillas fracturadas, sin moverse del asiento y sin ingerir alimentos.
O caminar en temperaturas heladas con un sencillo abrigo sin guata; o
estar de pie por horas sin quejarse; o cargar su pesada maleta sin ayuda…

"Era un hombre sin estómago, sin necesidades; la marcha no lo abatía, la
comida no le hacia falta y suplía todos los deseos por darle la victoria
a Cuba y realizar lo que se había propuesto, la independencia de la
República". Así describió al Generalísimo Máximo Gómez, el General de
Brigada del Ejército Libertador, Enrique Collado Tejada. Pero, ¿no creen
que también esto describe al Comandante Huber Matos?

El Generalísimo vio su sueño realizado, pero no el Comandante Matos.
Sepan los enemigos del pueblo cubano, que él no descansará en paz hasta
que ello suceda. "La lucha continúa", fueron sus últimas palabras.
¡Hasta entonces, Comandante!

AnolanPonce@aol.com

Source: ANOLAN PONCE: Huber Matos, coraje hasta el final - Opinión -
ElNuevoHerald.com -
http://www.elnuevoherald.com/2014/03/13/1699883/anolan-ponce-huber-matos-coraje.html

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