Wednesday, August 09, 2006

Bohemia de ayer y de hoy

SOCIEDAD
Bohemia de ayer y de hoy

Tania Díaz Castro

LA HABANA, Cuba - Agosto (www.cubanet.org) - Un editorial de la revista
Bohemia del 1 de marzo de 1959, escrito por su propietario y director
Miguel Ángel Quevedo, comienza así: "Esta Revista ha practicado siempre,
como invariable decisión periodística, la más absoluta independencia de
criterio. Los dictados de gobierno, partidos o grupos no han determinado
jamás la política editorial seguida en sus páginas".

Bohemia fue una revista libre desde su fundación, en 1908, cuando se
dedicaba a la sociedad elegante cubana y a promover la moda de París y
Nueva York. Sin embargo, comenzó a cobrar un gran prestigio al comienzo
de la década del cincuenta, precisamente porque gracias a su línea de
independencia dedicó sus páginas al pueblo.

Fiel a su tradición de contribuir al desarrollo espiritual y material de
Cuba, este órgano de prensa fue ejemplo de excelentes periodistas que
escribían de forma abierta y franca, sin importarles lo que los
gobiernos de la República pretendían silenciar.

El mérito de su director Miguel Ángel Quevedo es reconocido hasta por
los actuales investigadores de las ciencias históricas, que no dejan de
señalar en sus trabajos cómo Bohemia pudo publicar la información y la
foto de la muerte de José Antonio Echeverría, así como del crimen de
Humboldt 7, además de otros hechos importantes relacionados con la
oposición al gobierno de Batista.

Pero Quevedo, aquel hombre audaz, amante de la libertad y figura
importante de muchos de los cambios políticos que se produjeron en Cuba
republicana, pidió asilo en la embajada venezolana un año después del
triunfo revolucionario. Seguramente -pienso- había descubierto que los
cuervos que había criado le arrancarían en cualquier momento los ojos.

Se suicidó en 1969 en el destierro y dejó escrita una carta a su amigo
Ernesto Montaner. Dice en uno de sus párrafos:

"Sé que después de muerto llevarán sobre mi tumba montañas de
inculpaciones. Que querrán presentarme como el único culpable de la
desgracia de Cuba. No niego mis errores ni mi culpabilidad; lo que sí
niego es que fuera el único culpable. Culpables fuimos todos, en mayor o
menor grado de responsabilidad. Fidel no es más que el resultado del
estallido de la demagogia y de la insensatez. Todos contribuimos a
crearlo. Y todos, por resentidos, por demagogos, somos culpables de que
llegara al poder".

Más adelante agrega:

"Bohemia no era más que un eco de la calle. Aquella calle contaminada
por el odio que aplaudió a Bohemia cuando ésta inventó los veinte mil
muertos, invención diabólica del dipsómano Enriquito de la Osa".

La carta de Miguel Ángel Quevedo, llena de frustración, dolor y
vergüenza, termina con una frase de Núñez de Arce que dice: "Cuando un
pueblo olvida sus virtudes lleva en sus propios vicios su tirano".

Hoy, Bohemia sigue saliendo cada semana con menos páginas que en sus
años de esplendor. Es, nadie lo duda, un órgano de prensa más del
gobierno actual. No es una revista libre. Jamás en ella ha salido una
entrevista a un opositor pacífico, ni puede ningún periodista
independiente ser uno de sus colaboradores. Nunca ha reflejado esa gran
parte de la población que vive inconforme y en silencio con el
socialismo, el hambre y la miseria que sufre el país. Bohemia no es una
revista para todo el pueblo.

Ahora Bohemia es incondicional al régimen y publica lo que le conviene
al régimen. Entre 1966 y 1971 yo trabajé en Bohemia como reportera.
Conocí muy bien a Enriquito de la Osa. Era el director de la revista. Si
alguien me preguntara si fue capaz de inventar los 20 mil muertos de la
revolución, yo respondería, con toda seguridad, que sí. Descubrí su
verdadera personalidad, sobre todo cuando compartía su ron habitual con
sus colegas.

http://www.cubanet.org/CNews/y06/ago06/09a9.htm

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