Procedencia de los componentes africanos en Cuba
Los estudios y clasificaciones referidos anteriormente, junto con los
nuevos trabajos de archivo y otras fuentes de información más recientes
nos permite analizar la múltiple presencia africana en Cuba a partir de
cinco zonas principales al sur del Sahara.
La división en zonas de procedencia sólo constituye una abstracción
operativa con el objeto de organizar una propuesta clasificatoria más
abarcadora.
Jamás puede significar una camisa de fuerza para ubicar en uno u otro
lugares las denominaciones que se emplean durante el tráfico, ya que el
comercio moderno de esclavos constituyó una intrincada red de relaciones
de acuerdo con cada circunstancia histórica, tanto en el trasiego de
buques que tomaban su carga en uno o varios sitios de embarque, como de
las personas capturadas que eran trasladadas desde diferentes lugares,
lo mismo cercanos que muy distantes.
De acuerdo con lo observado en estudios anteriores, la caracterización
de los pueblos de cada zona respecto de cómo fueron denominados en Cuba
hace posible descubrir la amplísima diversidad del comercio
trasatlántico de seres humanos esclavizados en relación con los
componentes étnicos involucrados en el poblamiento forzado de la Isla
como base para precisar mejor sus variados influjos culturales.
Zona I. Entre Cabo Blanco y Cabo Las Palmas
La amplia zona que abarca Cabo Blanco y Cabo las Palmas abarca los
actuales territorios costeros y parte del interior de varios países como
Mauritania, Cabo Verde, Senegal, Malí, Gambia, Guinea-Bissau, Guinea,
Sierra Leona y Liberia, donde aun se asientan diversos grupos humanos
que estuvieron muy relacionados con el tráfico trasatlántico de esclavos
desde el siglo XVI.
Según el léxico empleado por los comerciantes de esclavos, estos
entraron en Cuba bajo tres denominaciones metaétnicas fundamentales:
guinea, gangá y mandinga, que van acompañadas por denominaciones
específicas o complementarias de la denominación genérica.
Otros de la misma zona aparecen, sin embargo, registrados con
denominaciones simples, que veremos con posterioridad. Guinea: El
término guinea (guineo o guineos) resulta, en este contexto, una
denominación muy abarcadora e imprecisa.
Si actualmente ese vocablo se corresponde con los territorios de
Guinea-Bissau, Guinea (Conakry) e incluso, fuera del área, con Guinea
Ecuatorial, también los estudios de antropología física identifican como
guineanos o guineánidos a una amalgama de pueblos costeros melanodermos
que van desde Guinea-Bissau hasta la parte oriental de Nigeria (Valdés,
1997: 52-54).
En los archivos españoles, la primera región reconocida en Africa
aparece como 'Ríos de Guinea' para referirse a todo el espacio
delimitado entre los ríos Senegal y Níger; es decir, un área sumamente
amplia.
Paralelamente, fueron los portugueses quienes denominaron toda esta
costa con el nombre de Guinea, desde la desembocadura del río Gambia
hasta las costas del Camerún. Por su difícil acceso desde el mar,
también se le llama barra de Guinea a las cerradas rompientes.
La única referencia significativa del término es que procede de la
franja costera de Africa Occidental, es decir, su acepción es
toponímica, pero no es identificable con ningún etnónimo en particular.
Según las fuentes consultadas nos encontramos en Cuba reiteradas
referencias a la denominación guinea y guineo, pero no es posible
identificarla con etnos alguno. Esto representa una incógnita abierta e
incontestable.
En otros lugares de América hispánica como Colombia hay referencias a
los esclavos africanos procedentes de 'los ríos de Guinea' (Friedemann,
1993: 49) y en Venezuela se reportan durante el siglo XVIII dos mujeres
de Guinea (Acosta Saignes, 1978: 98), pero sin especificar la
pertenencia étnica.
Gangá: Con la denominación gangá (gagar, ganga, gragá), que es otro
topónimo identificable con Gbangá, con Wangará, o con el hidrónimo
Gbangba, de Sierra Leona, fueron introducidos diversos esclavos que
hemos identificado como de origen bulom, cono, ebrié, gbandi, gola,
kisi, kru, loma, mani y vai, principalmente.
En Venezuela también aparecen referidos como ganga (Acosta Saignes,
1978: 99), en Colombia como canga y canca (Friedemann, 1993: 52) y en
Santo Domingo se encuentra el término gambá (Deive, 1996: 94), aunque
sin un propósito clasificatorio.
Los bulom (también denominados amampa, bulem, bullom, bullum, faku,
mampua, sherbo o sherbro) fueron referidos en Cuba con las
denominaciones de gangá longobá (gangá longiba, gangá longova, gangá
longová, gangá longoba, gangá longota, gangá ñongobá), o simplemente
como longoba (longobá) por la relación toponímica con la jefatura de
Nongobá.
Los cono (referidos también en la literatura antropológica como kondo,
kono, konno o koso)[11] se reportaron como gangá cono, gangá conó, gangá
conú y cozo; es decir, variantes de la transcripción del etnónimo.
Los ebrié, también llamados 'lagunares'[12] aparecen como gangá brie,
que es una variante de trascripción del etnónimo; aunque su venta
evidencia procesos migratorios hacia otros embarcaderos de esclavos más
al oeste o el trasiego de barcos hacia varios puntos de la costa más al
este.
Los gbandi (conocidos también como bandi o gbande) constituyen un grupo
de los kpellé (kpele, kpese, gerse, guerzé, gbeze, gbrese o pessi),
fueron denominados en Cuba como gangá baude.
Los gola (gora o gula) parecieron referidos como gangá gola (gangá golá,
gangá gorá, gangá gongola), gola e ygora. Aunque predominan las
transcripciones del etnónimo en asociación compuesta con la denominación
gangá, aparecen también de modo simple.
El pueblo kisi (registrado también como así, den, gii, gisi, gissi,
gizi, gizima, ghizi o kissi) fueron referidos como gangá quisi, gangá
quisí, gangá kisi, gangá kisí o simplemente como kissí, quisí, qüisi y
también reportados con las anteriores denominaciones transcriptas del
etnónimo pero como de pertenencia mandinga.
http://www.argenpress.info/nota.asp?num=030320
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