HISTORIA
Curiosidades históricas del dólar
Tania Díaz Castro
LA HABANA, Cuba - Mayo (www.cubanet.org) - Se dice que en 1535 fue al
hijo de Juana "La Loca" y Felipe el Hermoso, reyes de España, a quien se
le ocurrió la idea de acuñar monedas de plata utilizando el metal de una
mina de México recién descubierta, y llamarlas thaler, igual que las
alemanas que se imprimían en los valles de Bohemia.
Los españoles residentes en tierras aztecas cumplieron la encomienda del
rey, pero puesto que desconocían la combinación de la letra t con la h,
la cambiaron por la d y llamaron daler a la nueva moneda oficial de España.
Luego tuvieron una iniciativa que aún persiste, y fue agregar a la
moneda las dos columnas de Hércules, efigie que da origen a la figura de
la S, atravesada por dos rallas verticales y que simboliza el dólar
actual o la riqueza. A mediados del siglo XVII el daler también se
convirtió en la moneda de México.
El 4 de abril de 1792, George Washington adopta como moneda de Estados
Unidos el daler mexicano, aunque muy pronto comienza a llamarse dólar de
acuerdo a la fonética de la lengua inglesa.
En los primeros años de Cuba republicana circularon varias monedas: la
española, la impresa por la República en Armas en 1869 y el dólar de
Estados Unidos. Este último era el que preferían los cubanos. Se conocen
hechos de protesta de los tabaqueros criollos exigiendo como pago a sus
jornadas laborales el dólar norteamericano, puesto que era la moneda que
tenía más valor.
Tanto gustaba el dólar en nuestro país que, siendo un niño, el actual
gobernante cubano tuvo la ocurrencia de enviar una carta en 1940,
escrita de su puño y letra al presidente de Estados Unidos, Franklin
Delano Roosevelt, pidiéndole un billete de diez dólares, explicándole
que nunca había visto ninguno. En 1975, manifiesta a un corresponsal de
la Associated Press el orgullo que sintió cuando recibió respuesta,
carta que fue exhibida en el mural del Colegio Dolores, de Santiago de
Cuba. Eran los tiempos en que el dólar estaba a la par del peso cubano.
En la actualidad, un dólar equivale a 24 pesos y representa casi tres
días de trabajo, según el salario promedio del país donde gobierna aquel
niño, convertido en hombre.
Pero la curiosa historia de esa moneda norteamericana tan codiciada en
el mundo entero no termina ahí.
En Cuba, en la década de los años setenta, el dólar cambió su nombre por
el de fula, palabra que en el lenguaje de los ñáñigos quiere decir
pólvora o candela. Esto se debía a que llevar un dólar en el bolsillo
podía representar largos años de cárcel de acuerdo a las leyes del
gobierno revolucionario.
Durante décadas, miles de jóvenes cubanos de ambos sexos conocieron la
vida en prisión, condenados por "tenencia ilegal de divisas", por muy
escasas que éstas fueran.
De fula, el dólar pasó a llamarse fao, palabra proveniente de la inglesa
foul, como se cataloga en el béisbol al batazo que sale fuera de las
líneas de juego.
Tres décadas después de una férrea persecución, y de haber ocasionado
muchas víctimas, sobre todo en la juventud, se acepta la circulación del
dólar en el país, de acuerdo a una ley aprobada el 13 de agosto de 1993,
día en que el mandatario cubano celebra su cumpleaños.
Así, por primera vez en la Isla y por espacio de once años, el dólar
norteamericano se convertía en la principal moneda, hasta que en 2004
fue sustituido por los pesos convertibles.
Sin embargo, ni siquiera porque el peso convertible sirve como el dólar
para realizar las compras en las tiendas recaudadoras de divisas, los
cubanos lo dejan de mirar con desdén. Es por eso que se le conoce hoy
con el apodo de chavito, igual que el dinero falso de los juegos de mesa
infantiles, mientras que al dólar, aquél que nació en España, se bautizó
en México y se multiplicó en Estados Unidos, se le recuerda con nostalgia.
http://www.cubanet.org/CNews/y06/may06/17a9.htm
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