Crece la expectación en Cuba ante la posibilidad de una reforma migratoria.
Actualizado sábado 19/04/2008 01:03 (CET)
AGENCIAS
LA HABANA.- Cuba está "a la espera" de una flexibilización migratoria
que facilite los trámites para viajar al extranjero de los ciudadanos de
la isla, en el marco de las reformas anunciadas por el nuevo gobierno de
Raúl Castro. Sin embargo, hasta el día de hoy estos cambios, que muchos
cubanos coinciden en calificar de "muy buenos", no se han concretado de
forma oficial.
"Todavía no. Estamos en proceso, en espera de cambios pero que no hay
todavía", dijo este viernes un funcionario de migración respecto a
informaciones de la prensa extranjera sobre una inminente eliminación,
entre otros, del permiso de salida. Éste es hasta ahora un requisito
indispensable para viajar al exterior y que, además de su alto costo, de
unos 150 dólares, exige un largo período de espera independientemente de
que se cuente ya con el visado del país al que se quiere viajar.
"Hasta el día de hoy, todo se mantiene igual. Estamos como todo el país,
en espera de que sí, pero hasta el momento todo se mantiene igual",
subrayó el funcionario a consulta de periodistas extranjeros.
La flexibilización migratoria es uno de los cambios más esperados del
gobierno del nuevo presidente cubano, Raúl Castro, quien durante su
asunción como jefe de Estado, el 24 de febrero, anunció la eliminación
de un "exceso de prohibiciones y regulaciones" adoptadas en los últimos
lustros.
Hasta el momento, las autoridades han eliminado prohibiciones como la
venta de computadoras, DVD y otros electrodomésticos, la restricción que
pesaba sobre los nacionales para alojarse en hoteles de lujo o alquilar
vehículos, así como la liberación de la venta de teléfonos móviles, esta
misma semana. Salvo esta última, así como reformas en la agricultura,
las demás medidas no fueron anunciadas en medios de comunicación
nacionales, sino adelantadas por la prensa extranjera acreditada en el país.
Un 'compromiso' que no acaba de materializarse
El mes pasado, durante un encuentro con cubanos residentes en el
exterior, el canciller, Felipe Pérez Roque, confirmó que el gobierno
estaba "considerando" reformas migratorias. "Tenemos firme nuestro
compromiso de hacer cada vez más fluida la relación entre los cubanos
que residen en el exterior y Cuba y hacer cada vez más expeditos los
trámites y las regulaciones sobre ese tema", aseguró Pérez Roque en la
reunión en La Habana.
Por ahora, los cubanos que quieran viajar al extranjero deben realizar
un largo proceso burocrático que pasa, entre otros, por la solicitud del
permiso de salida -o 'tarjeta blanca'- y una carta de invitación
legalizada, además de la obtención del pasaporte y del visado del país
que se quiere visitar. Un proceso que, además de no tener garantía de
éxito, supone un costo que ronda los 500 dólares, en un país donde el
salario medio es de 20.
La mayoría de los cubanos consultados por DPA confirmaron que la
flexibilización migratoria es uno de los temas más esperados por la
población, calificando la eventual medida de "muy buena". "El ánimo de
salir lo tiene la gente igual, lo que sería es más fácil, sería muy
bueno", dijo Andrés, un hombre que este viernes había acudido a una de
las oficinas de migración para tramitar sus documentos de viaje.
"Ojalá, pero mientras no mejoren los salarios no me va a resolver nada,
no puedo viajar", se lamentaba por el contrario otro cubano, en
referencia a otro de los problemas más acuciantes de los isleños, tal
como ha reconocido el propio Raúl Castro en varias ocasiones, al igual
que la cuestión de la existencia de dos monedas en el país.
EEUU califica los cambios de 'cosméticos'
Por su parte, Estados Unidos ha vuelto a restar importancia a las
medidas emprendidas por el Gobierno cubano bajo el mandato de Raúl
Castro. Dan Fisk, uno de los responsables del Consejo de Seguridad
Nacional de EEUU, calificó el viernes los cambios de "cosméticos".
"Esperamos que la comunidad internaconal reconozca que no hay cambios
reales, que no hay una modificación fundamental de la naturaleza del
sistema", añadió.
"Si observa lo que hace el régimen en materia de represión de la
disidencia y de los militantes de la sociedad civil, la mano de hierro
siempre está visible, sobre todo para el ciudadano medio", afirmó Fisk.
Igualmente, el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, dijo
que los cambios promovidos "no son gran cosa". "Los cubanos", dijo,
"siguen sin poder elegir libremente a sus dirigentes, sin tener libertad
de expresión en el trabajo y en el hogar"
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/04/19/internacional/1208559799.html
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