Bayamo, ciudad de himno y combate
Un guiño de amor y homenaje a la ciudad en donde se fundó la Patria
Cubana. A San Salvador de Bayamo, en el aniversario 502 de su fundación
jueves, noviembre 5, 2015 | Ricardo Sánchez Tamayo
BAYAMO, Cuba.- Esta es una ciudad bañada por las aguas del río del mismo
nombre, actualmente la capital de la provincia de Granma y escenario
digno de acontecimientos trascendentales que avalan su condición de
Monumento Nacional y Cuna de la Nacionalidad Cubana.
Segunda villa fundada por la colonización española en Cuba (5 de
noviembre de 1513), conserva su nombre aborigen y es la patria chica de
próceres como Carlos Manuel de Céspedes, Francisco Vicente Aguilera,
Maceo Osorio y otros dignos patriotas. Lugar de bellas tradiciones que
han llegado hasta nuestros días y se han inscrito significativamente en
el proceso conformador de la identidad nacional.
A más de cinco siglos de su fundación, la urbe abre horizontes desde la
voz y protagonismo de sus habitantes. Quienes la ven de formas diversas,
pero con semejante pertenencia.
Julia Santisteban, anciana de 62 años y vecina del Reparto Jesús
Menéndez, considera: "Bayamo ha cambiado mucho desde que la conocí, allá
por el año mil 953, pues nací en Santiago de Cuba. Para los cubanos esta
es una ciudad cercana y conocida aunque nunca la hayas visitado, pues se
habla de ella en los libros y en las escuelas por su importancia en la
historia nacional. Pero creo que el desarrollo que trae los años, no le
ha aportado lo que se merece. No sé por qué no ha estado en el interés
de quiénes influyen y determinan los títulos honoríficos que se otorgan
a localidades, pero considero que ésta tiene más relevancia incluso que
la ciudad donde nací."
Un detalle poco conocido de su etapa fundacional es referido por Aldo
Daniel Naranjo, historiador, al afirmar: "En el año de 1517 Juana la
Loca, hija de los Reyes Católicos y Reina de España, concede un escudo
de armas a Bayamo, que fue el primero asignado a pueblo alguno en el
Nuevo Mundo. En la década de 1570, esta ciudad era la más próspera de
las villas de la Isla al contar con un tercio de la población existente
en esos momentos. Ya en 1766 existía aquí una Escuela de las Primeras
Letras, Cuentas y Latinidad en el convento de San Francisco."
Sin embargo, es ahora una urbe en cuya estructura se reconoce la falta
de instituciones que dignifiquen este sensible campo del conocimiento
humano.
Luis Roa Miniet, ex estudiante de artes plásticas en la extinta Academia
bayamesa Oswaldo Guayasamín: "Tuve el privilegio de formarme en una de
las escuelas con mayor prestigio en la formación de plásticos del país.
Además de esa oportunidad, teníamos el añadido de estar en nuestra
propia ciudad o provincia, para los que venían de otros municipios.
Ahora, por decisiones que nadie entiende, hay que irse a estudiar a
Holguín o Santiago de Cuba. Eliminando con ello, no sólo una institución
escolar, sino cultural, que mucho aportó al desarrollo local granmense."
En el territorio que ocupa hoy el municipio de Yara, tuvo su primer
asiento esta ciudad insignia. En ese sitio sagrado de la patria fue
raptado por el corsario francés Gilberto Girón, el 29 de abril de 1604,
el obispo de Cuba Fray Juan de las Cabezas Altamirano. Este hecho, unido
al rescate del obispo, sirvió de inspiración a Silvestre de Balboa Troya
y Quesada para escribir, en 1608, el monumento más antiguo de la
literatura cubana: Espejo de Paciencia.
Sus nuevos creadores literarios le reconocen el histórico mérito pero
consideran en la actualidad que queda un largo camino que recorrer en
función de la divulgación de los escritores locales, como sentencia el
joven poeta Omar Parada Soto: "Vivimos orgullosos de las magistrales
páginas literarias que se crearon en nuestra ciudad por el bien de la
nación. Creo que es estímulo para desarrollar la obra. Pero es
lamentable que los destinos de publicación y promoción de nuestras
creaciones, vayan asociados al lugar en donde vivas. Estar en una ciudad
de interior no nos ayuda en nada. A pesar de la puesta en marcha de casa
editoriales en la provincia, sigue siendo La Habana y el Instituto
Nacional del Libro el que determina los planes editoriales y quiénes
acceden a sus beneficios. Bayamo podría exponer y ofrecer mucho más al
catálogo literario nacional, pues tenemos excelentes escritores."
Primera ciudad liberada por el Ejército Mambí bajo el mando del patricio
Carlos Manuel de Céspedes, quien constituyó en sus predios la República
en Armas. En sus calles plenas de regocijo y fervor se compuso e
interpretó por vez primera el Himno de Bayamo, hoy Himno Nacional de la
República de Cuba.
De ese orgullo viven sus habitantes, quienes defienden su historia,
como la octogenaria Francisca Fonseca, del centro histórico de la
ciudad: "Bayamo atesora bellas leyendas, obras arquitectónicas entre las
que se destacan la Capilla de nuestra Señora de los Dolores en la hoy
Catedral Arquidiócesis Bayamo- Manzanillo, el pórtico del primer
Cementerio Católico de América Latina y las ruinas del glorioso incendio
de 1869. Conocemos que la ciudad conformó su identidad cultural en el
periodo colonial, presentando determinadas características en su devenir
histórico con ciertos rasgos que aportan matices peculiares dentro de la
unidad de la nación."
La bayamesa, considerada la primera canción romántica cubana, escrita
por José Fornaris, puesta en música por Céspedes y Del Castillo e
interpretada por el tenor Carlos Pérez Tamayo, acompaña, desde el 27 de
marzo de 1851, este halo libertario de paz y prosperidad de una ciudad
que se antojadiferente.
Pero, cómo la ven sus jóvenes. Marcel Escobar, de 24 años, nos dice:
"Soy muy feliz en mi ciudad. Me encanta y la disfruto cada día. Le
extraño cuando estoy fuera y al compararla con otras en el país, me
apego más a ella. Los bayameses somos personas abiertas y solidarias. En
nosotros no hay maldad y abrimos las puertas a todos. Creo que somos
privilegiados de haber nacido y de vivir una ciudad que es símbolo para
todos los cubanos. Aunque creo que debemos protegerla más y dignificar
de mejor manera lo que significa. Nos toca a los jóvenes ese papel, ya
que los que tienen el deber de conservarla y protegerla no lo hacen,
nosotros debemos lograr que lleguen esos cambios."
Su impronta en la senda de la patria, según Ludín Fonseca, historiador
de la ciudad, "le señala siempre presente. La etapa final de la lucha
del pueblo cubano por su definitiva independencia tuvo en Bayamo a una
ciudad aliada y cómplice. Mucho se le debe todavía a esta ciudad. No se
le ha cuidado como merece, su arquitectura colonial está muy deteriorada
y faltan los recursos para hacerlo. Hay urbes cubanas mejor conservadas
que la nuestra, y eso es triste y lamentable."
Y es que esta ciudad de ensueños, de bardos y poetas, se acompaña de luz
de luna y de sol; se abriga en el manto rebelde y armonioso con que fue
fundada. Haciendo honores a la sabia de grandes hombres que la redefinen
como el investigador Ángel Lago Vieito en su artículo La Identidad
Cultural en el Bayamo Colonial:
"Bayamo fue considerado como el pueblo más díscolo y pleitista de la
Isla; los capitanes generales sostenían el criterio de que sus
habitantes eran desobedientes, no cumplían las disposiciones de las
autoridades superiores, y cuando se intentaba castigarlos no era posible
hacerlo porque se refugiaban armados en los montes".
De esa razón de fuerza y espíritu la ciudad nueva se nutre y se
levanta. Y su pueblo, expresando la variedad de modos de percibirla, de
pertenecer a ella, hace ofrenda al altar supremo de la patria
perfeccionando su cultura como arma y escudo, futuro de gloria
permanente por el bien de la nación cubana.
Source: Bayamo, ciudad de himno y combate | Cubanet -
https://www.cubanet.org/mas-noticias/bayamo-ciudad-de-himno-y-combate/
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