Viajes de disidentes dañan a los Castro
El mundo ha oído y visto de primera mano cómo el Gobierno reprime a los
disidentes y al pueblo.
Guillermo I. Martínez Especial para MartiNoticias
mayo 09, 2013
Por más de medio siglo el Gobierno de Cuba ha podido reprimir
brutalmente al pueblo sin antagonizar la opinión pública internacional.
A la hora de proyectar su imagen en el exterior Cuba siempre ha tenido
cuidado. Se ha equivocado muy pocas veces.
En abril de 1980, Fidel Castro cometió uno de esos errores que la
opinión pública mundial no perdona. Ocurrió en Semana Santa cuando un
arrogante Castro ordenó a los guardias que custodiaban la embajada de
Perú que se retiraran, en castigo porque el Gobierno peruano no les
entregaba a unos cubanos que habían entrado en la embajada por la
fuerza. En menos de 72 horas eran más de 10,000 los cubanos que entraron
en la embajada en busca de asilo político.
Han pasado 33 años y Raúl decidió darles permiso de salida de la isla a
los cubanos, incluyendo a los disidentes. Pensó que el mundo vería esto
como un gesto de moderación. El resultado ha sido una enorme pesadilla
para el régimen de los Castro.
El mundo no ha visto una sociedad más abierta. En vez, ha oído y visto
de primera mano cómo el Gobierno reprime a los disidentes y al pueblo.
La bloguera Yoani Sánchez; miembros de las Damas de Blanco como Berta
Soler y Belkis Cantillo; Rosa María Payá, hija de Oswaldo Payá, quien
muriera en un accidente automovilístico en circunstancias muy oscuras; y
Antonio Rodiles, quien modera un programa de televisión en Cuba, en el
cual discuten los problemas de la isla, todos han viajado y tenido un
enorme impacto.
No todos ellos piensan igual. Sánchez levantó ronchas cuando dijo que
pensaba que levantar el embargo debía ser negociado. Berta Soler dijo lo
contrario. A pesar de las diferencias ninguno de los disidentes criticó
a otro por discrepar.
El viaje de este grupo ha fortalecido la condena a los abusos que el
régimen de Cuba comete a diario en contra del pueblo y más aún contra
los que osan alzar la voz.
Payá fue al Foro de los Derechos Humanos y la Democracia de las Naciones
Unidas ubicado en Ginebra, Suiza. Allí pidió que investigaran
internacionalmente el incidente en el cual murieron su padre y Harold
Cepero, otro disidente. Cuba dice que el auto que manejaba un político
español, perdió el control y chocó contra un árbol. Payá dice que hay
pruebas que dicen que el auto fue embestido por uno de los que usa la
seguridad del Estado en Cuba.
Payá también habló con representantes del Gobierno de España y del
Parlamento Europeo. En Estados Unidos se reunió con funcionarios
públicos, miembros del Congreso y con juntas editoriales de varios
diarios importantes de país. El Washington Post respondió con un
editorial reclamando una investigación internacional del accidente en el
cual muriera su padre.
Sánchez, la primera en viajar tuvo rechazo de parte de bribones pagados
por la Embajada de Cuba en Brasil, que impidieron la presentación de una
película prohibida en Cuba. Pero a medida que su viaje de 80 días
continuaba, crecían los que iban a sus presentaciones para oírla,
hacerle preguntas y hasta para tocarla en admiración. Algunos la han
criticado. Pero para muchos ello le dio fuerza a los que todavía quieren
ver una Cuba sin los Castro.
Los exiliados más viejos, aquellos que llevan 40 o 50 años fuera de Cuba
han mantenido el sueño. Sánchez prendió la llama de nuevo en los más
jóvenes, en los recién llegados. Lo mismo ha hecho Soler, Payá y
Rodiles. Cuba de nuevo está presente en todo momento.
Soler quiere que Estados Unidos y el mundo sigan presionando al Gobierno
cubano hasta que permitan una verdadera democracia, elecciones
multi-partidistas y libertad de expresión. Cantillo, una de las Damas de
Blanco que fue a Bruselas a recibir el premio Sajarov de Libertad de
Pensamiento, regresó a Cuba solo para recibir una nueva golpiza a manos
de los bribones al mando del Gobierno. Su crimen fue salir a caminar
pacíficamente después de una misa dominical en Palma Soriano, reclamando
la libertad de los presos políticos.
Rodiles, como todos ellos, ha sido recibido por clases repletas de
alumnos y personas que quieren oír su visión de los que es vivir en Cuba
hoy.
No hay encuestas para medir el impacto de la visita de estos disidentes.
Pero si Ud. está en el exilio o vive en el sur de la Florida la visita
de estos valientes cubanos lo ha impactado. Sabemos más de la lucha de
los disidentes en Cuba y buscamos nuevas maneras de ayudarlos.
El Gobierno de Cuba nunca pudo imaginarse lo que ha significado el viaje
de estas personas o nunca lo hubiera permitido.
Guillermo I. Martínez reside en el sur de la Florida.
http://www.martinoticias.com/content/article/22381.html
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