Thursday, December 11, 2008

El pueblo cubano es quien debe decidir

El pueblo cubano es quien debe decidir
O. LESCAYLLERS
Poeta, novelista, periodista, ensayista y crítico de arte cubano.

Miércoles, 10 de diciembre de 2008


Castro pide a Obama reunirse en territorio neutral, sin condiciones, y
aclara que, hay cosas que no son negociables. De entrada ya ha puesto
dos condiciones: reunirse en un sitio neutral y que hay cosas que no son
negociables. Desde luego, desde mi punto de vista lo importante es que
se reúnan y que busquen una salida al conflicto que existe entre la isla
y los Estados Unidos. Además, considero muy importante y de primerísimo
orden normalizar, en la medida de lo posible, las relaciones con el
exilio. No vamos a dejar que sea el Presidente Barak Obama quien
resuelva los problemas que debemos resolver nosotros. Ni es justo ni
sería ético, porque el problema de los cubanos debemos resolverlo
civilizadamente los cubanos.

Barak Obama y los Castro pueden, si así lo desean y les dejan, resolver
el conflicto que existe entre Estados Unidos y Cuba. Desde luego, esto
es si ambas partes estás dispuestas a negociar. Porque de lo que se
trata es de eso, negociar para poner fin a todos estos años de inútiles
enfrentamientos.

La negociación si se produjera, será larga, dura y difícil, hay muchas
cosas que poner en claro que no sólo son competencia de la
administración de los Estados Unidos, y que competen al Gobierno de la
isla y fundamentalmente al pueblo cubano, que es, en definitivas, el
actor fundamental en esta estúpida discordia creada por los mandatarios
de estos dos Estados.

Los asuntos concernientes al embargo, al fenómeno migratorio, los actos
terroristas, las cuestiones económicas, la normalización de relaciones
en ambas direcciones y, algunas otras cosas más, son asuntos que deben
arreglar entre ellos. Lo referente a la democracia, la libertad, el
respeto a los derechos humanos, la disidencia interna y externa y el
espacio dentro de la isla para poner en marcha estos proyectos, debemos
resolverlos entre nosotros, y que sea el pueblo cubano en libertad,
quien decida que tipo de gobierno quiere y quiénes quiere que les
gobierne, cuando se realicen elecciones libres y democráticas. En esta
cuestión, quienes deben decidir son los ciudadanos. No hay que temerle
al cambio. No hay por qué cerrarles las puertas a la libertad. Quien
gobierne al país, porque así se ha decido en las urnas, debe gobernar
para todos y quienes inflijan las leyes, sea quien sea, debe ser juzgado
con todas las garantías que marque la ley.

Hoy, por hoy, tanto a Estados Unidos, como a Cuba les conviene
establecer relaciones sobre la base del respeto y la igualdad. Por parte
de la Casa Blanca sería una prueba de que allí las cosas han cambiado y
que van en serio. Por parte de la isla que hay voluntad política y
deseos de cambios.

Todos sabemos cual es la postura de algunos sectores del exilio, tanto
en Miami como en España, de aquella parte siguen enfrascados en la
descabellada filosofía de Bush y en España, con los desatinos y cegueras
del PP, menos mal que tanto aquellos como estos, han quedado fuera del
juego. A esos grupos, con la llegada de Obama a la Casa Blanca y con la
nueva postura hacia Cuba que ha optado la Unión Europea, no les queda
otro camino que sumarse o seguir con la locura de siempre.

Cuando Bush subió al poder prometió al exilio cubano de Miami llevar la
libertad a Cuba, en ese aspecto no hizo nada. Lo que sí hizo fue dejar
su país metido en dos guerras, crear un campo de torturas en Guantánamo,
y hacer de la nación más poderosa de la tierra una especie de
estercolero del mundo. Cuando Aznar asumió su primer mandato prometió a
los cubanos apoyarles y luchar para que a la libertad y la democracia
llegaran a la isla. Durante los 8 años que estuvo en el poder, durante
ese tiempo, cientos de cubanos deambulaban por las calles de las
ciudades y pueblos de España indocumentados y sin trabajo, jamás
legalizó a nadie, salvo algunas excepciones y las relaciones entre
España y Cuba se tensaron de una manera inusual. Ahora, algunos
descerebrados del exilio cubano residentes en Madrid, quieren
convertirse en voceros del PP y hasta se han ofrecidos para crear un
partido de corte similar, con el ánimo de reunir votos y de ese modo,
ayudarles a que los Populares ganen las próximas elecciones generales.

Actitudes como esas me parecen tan serviles y cobardes, como
descabellados y frívolos son los que las proponen.

En los Estados Unidos de Norteamérica, la nación más poderosa de la
tierra, ya se ha producido el cambio. La descomposición política,
económica y moral que se estaba gestando en ese país lo propició. Cuba
también necesita que se produzca ese viraje hacia la libertad, la
democracia y el respeto de los derechos humanos sin más demoras.

La crisis ética, económica, política, social, religiosa y climatológica
que se está produciendo en el mundo, no ha surgido porque sí, sino
porque la hemos provocado a lo largo de muchos años de expolio,
explotación crímenes, guerras, dictaduras, hambre, analfabetismo y
sometimiento de los más débiles al servicio de los poderosos. Ahora, o
cambiamos todos, o todos nos hundimos.

Esperamos que si el Presidente Barak Obama, acepta el ofrecimiento de
los dirigentes cubanos y se sientan a conversar, dejen a un lado sus
intereses y pongan en primer lugar, la libertad, la democracia y los
derechos humanos en la isla. Cincuenta años de dictadura han sido
suficientes y no queremos más.

http://www.xornal.com/article.php?sid=20081210180723

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