Política
La sombra y la luz
Si Raúl Castro deseara ir lejos respecto a la libertad económica cuando
Fidel muera, toparía con un sistema forjado en la coacción económica y
política.
Miguel Cabrera Peña, Santiago de Chile
jueves 6 de julio de 2006 6:00:00
Hace quince días que Granma digital reproduce el discurso que con motivo
del aniversario 45 de la fundación del Ejército Occidental pronunciara
Raúl Castro en el poblado habanero de San José de las Lajas, preñado de
enclaves militares.
Si comparada con otras resulta precaria la connotación de la fecha
histórica que se recuerda, habría quizá que vincularla con la serie de
opiniones sobre Raúl Castro aparecidas en medios internacionales en las
últimas semanas.
A la probabilidad próxima de su ascensión al liderazgo del país, obedece
tal vez la reiteración del discurso, que contiene un racimo de lemas que
no debe olvidar, fallecido el mito, su sombra en el poder. En todo el
poder obviamente.
La intervención, siempre en primera plana, viene acaso a disuadir a
quienes especulan que habría un cambio a considerar a partir de que Raúl
maneje las riendas del país.
En mi opinión, poco hay que esperar del gobierno que encabezaría el
eterno ministro de las FAR. No falta sin embargo quien lo imagina
inclinado a ciertas aperturas económicas, tal vez al estilo chino, para
no aludir a Vietnam. Pero Cuba —y Raúl lo sabe mejor que muchos— no es
China, ni La Habana Beijing, ni los cubanos cargamos —y nos
enriquecemos— con una historia milenaria como la del admirable pueblo
oriental.
Nuestra situación geopolítica es, además, drásticamente distinta. Y si
queremos asir un estereotipo, no usufructuamos la proverbial paciencia
asiática, a pesar de la gala que hemos hecho de ella en las últimas décadas.
La populosa población china disfruta de libertades que el hermano del
"comandante" no concederá nunca, sea cuales sean sus intenciones
económicas al tomar el poder.
Veamos, muy a vuela pluma, algunas de esas libertades: los ciudadanos
chinos pueden llegar a ser multimillonarios en un contexto en que pugnar
la mejoría individual y familiar se ha convertido en un afán ya
imposible de coartar, pues el avance que genera este impulso
legítimamente humano ha convertido a la nación en una de las más
poderosas del mundo, consuelo de viejas ínfulas de potencia universal.
También los chinos viajan con libertad al extranjero, y si acceden a la
Internet con restricciones, lo hacen en número que se calcula en 110
millones.
La verdad, en fin, es que cuando Raúl Castro ha propuesto alguna tímida
iniciativa hacia el libre mercado, ha pretendido sacar agua del bote,
aliviar el proceso. Y nada más.
Ver desde otro ángulo
Seamos flexibles y cambiemos, sin embargo, de postura. Pensemos, junto a
los más optimistas, que Raúl desea ir lejos respecto a la libertad
económica. Pero sucede que si su objetivo coincidiera con este
optimismo, toparía enseguida con un valladar insorteable: desde hace
casi medio siglo su hermano ha forjado un sistema cuyas raíces se hunden
en la coacción económica y política, sazonadas con las singularidades
del caso isleño.
La revolución ha resistido —y existe— exclusivamente en esta zona.
Universalizar la iniciativa privada y entregarle la potencialidad
imprescindible, como sucedió en China, haría estallar las bases del
proyecto, y semejante estruendo no lo querrá escuchar Raúl Castro.
En la intervención publicada en Granma se desliza el ritornelo
económico, el adelanto de lo que haría la sombra luego de la ausencia
del mito: "Más que de recursos —de los que también se ha ido disponiendo
de forma creciente—, en el fortalecimiento de la defensa han sido
decisivos el trabajo creador, la inteligencia, la moral y la conciencia
revolucionaria del pueblo y de sus dirigentes en todos los niveles e
instituciones".
El dilema de un hipotético Raúl Castro al frente del país no radica en
la posibilidad de un cambio repentino, tantas veces visto en política.
El dilema palpita en que la sombra no puede acercarse a la luz porque,
sencillamente, desaparece.
http://www.cubaencuentro.com/es/encuentro_en_la_red/cuba/articulos/la_sombra_y_la_luz
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