Posted on Tue, Jul. 11, 2006
Balseros insisten en que no hubo contrabando
RUI FERREIRA
El Nuevo Herald
Dos días después de que una mujer murió durante una aparente operación
de contrabando humano desde Cuba, otras versiones del incidente se
hicieron sentir arrojando algunas dudas sobre lo que realmente sucedió
en el Estrecho de la Florida.
Según la esposa de uno de los tres hombres presentados ayer por la tarde
ante una magistrada de instrucción bajo cargos de homicidio por la
muerte de la mujer y de conspirar para contrabandear indocumentados a
Estados Unidos, el grupo de 31 cubanos fue encontrado a la deriva en una
balsa.
'El me llamó [el domingo] y me dijo: `Estaba ayudando a unos cubanos que
se estaban ahogando y ahora me acusan de contrabando'. Realmente no sé
por qué lo acusan de eso'', declaró ayer Yelal Soto, la esposa de
Heinrich Castillo-Díaz, el aparente dueño de la lancha.
Soto añadió que su marido suele ir de pesquería frecuentemente en la
lancha y que el viernes había salido con ese propósito, pero sólo supo
de él cuando reconoció la embarcación en las imágenes de televisión el
sábado.
El sábado por la mañana, el Servicio Guardacosta interceptó la lancha
con los cubanos unas 30 millas náuticas al sureste de Cayo Hueso. Según
las autoridades, la embarcación se desplazaba hacia el norte, como
apartándose de Cuba, con las luces de navegación apagadas.
Tan pronto la tripulación guardacosta encendió las luces azules y les
ordenó detenerse, la embarcación de los cubanos ''comenzó a acelerar y
rápidamente saltó de las 25 a las 45 millas por hora''. La persecución
terminó 45 minutos después, unas 3 millas al sur de Boca Chica, tras dos
disparos de los guardacostas que inutilizaron el motor de la embarcación.
En el incidente murió una mujer y hubo cuatro heridos, entre ellos una
embarazada de cinco meses, identificada como Juliet Escandón Hernández,
quien fue llevada a un hospital de Cayo Hueso y liberada después, con
carácter provisional, por las autoridades de inmigración.
Además de Castillo Díaz, las autoridades arrestaron a Rolando
González-Delgado y a Yamil González-Rodríguez
Ayer, en una conferencia de prensa promovida por el Movimiento
Democracia con familiares de los cubanos indocumentados, Escandón
Hernández aseguró que el grupo fue encontrado a la deriva en una balsa
por los hombres de la embarcación.
Según ella, cuando comenzó la persecución, los hombres querían detener
la embarcación, pero el grupo les pidió que siguieran rumbo a tierra.
''Cuando ellos estaban detrás de nosotros, el hombre del barco nos dijo
que había que parar porque los guardacostas estaban gritando que nos
iban a matar. Pero nosotros les dijimos que no pararan, que siguieran,
porque la libertad estaba derechito allí, frente a nosotros'', afirmó
Escandón Hernández.
El domingo, la oficina del forense del condado Monroe, informó de que la
mujer que falleció aparentemente durante la persecución, identificada
como Anei Machado González, de 24 años, sufrió fuertes golpeaduras en la
cabeza, al parecer provocadas por el movimiento y la vibración de la
lancha contra el agua, y no por los disparos de los guardacostas.
Ayer por la tarde, cuando eran introducidos en el edificio del tribunal
de Cayo Hueso, los tres hombres alcanzaron a gritar hacia las cámaras:
``Nos dispararon. A nosotros nos dispararon''.
Si bien los demás indocumentados fueron llevados a un escampavías de los
guardacostas, la jueza de instrucción Lurana Show ordenó ayer que hasta
que los tres hombres no tengan un abogado defensor los cubanos no pueden
ser devueltos a la isla.
En la conferencia de prensa del Movimiento Democracia, donde el
activista y líder de la organización, Ramón Saúl Sánchez, abogó por el
fin de la política de ''pies secos-pies mojados'', el cuñado de la mujer
fallecida dijo que su hermano lo llamó desde el barco a través de un
celular.
''Algo salió mal. Mi hermano me llamó diciendo que Anei había muerto,
que tenía roto el brazo y me pidió que lo ayudara'', indicó Arnedi
Uralde, citando a su hermano Agustín.
Uralde confirmó que su hermano le dijo en esa llamada que la embarcación
comenzó a correr cuando se aproximó la lancha de los guardacostas
``solamente porque querían venir a Estados Unidos''.
El incidente ha provocado reacciones en las dos orillas del Estrecho de
la Florida. El presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y
Reconciliación Nacional, Elizardo Sánchez Santa Cruz, expresó desde La
Habana que la forma como los guardacostas detuvieron la embarcación no
tiene justificación y semejante a los métodos usados por los
guardafronteras cubanos.
''Mas allá de los detalles, es injustificable que se dispare a una
embarcación civil desarmada. Recuérdese que en abril los guardafronteras
aquí dispararon sobre una embarcación semejante y mataron a dos
personas'', acotó.
En su opinión, el contrabando humano es un delito ''gravísimo'' pero
disparar contra los motores ``puede provocar una explosión''.
''Nuestra percepción es que la violencia de la intercepción dio origen a
la tragedia. Es interesante que los dos gobiernos han usado
procedimientos semejantes en situaciones semejantes'', añadió el
opositor cubano.
En Miami, Sánchez, cuya huelga de hambre hace tres meses en protesta por
la política de ''pies secos-pies mojados'' provocó una reunión de
activistas del exilio con miembros de la administración Bush, recordó
que la Casa Blanca todavía no ha contestado a los pedidos de reformar
esa política.
Y una de las peticiones en ese sentido, apuntó Sánchez, ``es
precisamente que cuando los Guardacostas deben poner en vigor ese
decreto, no pueden ni debe usar contra civiles las mismas medidas
empleadas contra delincuentes''.
El pasado año fiscal, los guardacostas interceptaron a 2,950
indocumentados cubanos, y hasta el fines de junio la cifra rondaba ya
los 1,500.
http://www.miami.com/mld/elnuevo/news/local/15008879.htm
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