Friday, December 23, 2011

Humildes abandonados

Humildes abandonados
Jueves, 22 de Diciembre de 2011 11:59
Oscar Sánchez Madan

Cidra, Matanzas, 22 de diciembre de 2011, (PD) A pesar de que el ex
gobernante Fidel Castro proclamó hace medio siglo que su carreta para
transporte de personasrevolución sería "… de los humildes, por los
humildes y para los humildes", la situación en que viven cientos de
pobladores de un apartado lugar de la occidental provincia de Matanzas –
entre los que se cuentan ancianos, jóvenes, mujeres y niños – muestra
todo lo contrario.

Se trata de personas que residen a ambos lados del deteriorado terraplén
que enlaza el antiguo poblado de Sabanilla (hoy Juan Gualberto Gómez)
con el batey de Monserrate, en el municipio de Unión de Reyes. En dicho
territorio se encuentran ubicados los caseríos de Puente de Hierro, San
Miguel, Las Mulas, El Carmen, Monserrate y Ojo de Agua. Allí residen, en
condiciones deplorables, al menos dos mil seres humanos.

Para ilustrar mejor esta situación, veamos las declaraciones de varios
lugareños. Todos se manifestaron bajo condición de anonimato por temor a
represalias de las autoridades, debido a los altos índices de represión
de la cual son víctimas quienes denuncian el fracaso del modelo
económico, político y social castrista.

El transporte de pasajeros y la atención médica son deficientes
Aunque en dicha zona, que tiene una extensión de 10 kilómetros, prestan
servicio un camión estatal y una carreta particular empujada por un
tractor, los viajes de éstos son bastante reducidos.

"La guagua (camión) sale de Sabanilla en su viaje matutino a las seis.
Tiene otro recorrido, desde ese mismo lugar, a las cinco de la tarde. En
ambos casos va hasta Monserrate y regresa. Sin embargo, el tráiler (la
carreta), tiene un sólo recorrido a las 11 de la mañana. Quien necesite
viajar fuera de esos horarios, debe hacerlo en 'arañitas' (carretones
para dos personas) particulares, en bicicleta, o a pie", dijo una señora
de 57 años de edad, residente en San Miguel.

En la localidad de El Carmen, un campesino de 55 años indicó que "en
tiempos de sequía, por el polvo, se hace irresistible viajar en la
carreta. A esto hay que agregar", subrayó, "las molestias que ocasionan
los acentuados baches. Algo diferente sucede", dijo, "cuando llueve ya
que los vehículos se atascan en el fango y no hay quien transite ni en
bicicleta, ni a pie."

Éste señor, que según manifestó, trabaja muy duro en la agricultura,
aseguró que lo peor de todo es que en esa extensa región hay un sólo
consultorio médico, donde únicamente presta servicios una enfermera,
quien trabaja con pocos recursos.

"La gente, para atenderse con un médico, viaja a los poblados de Cabezas
o Sabanilla, a varios kilómetros de distancia", señaló, muy preocupado.

Enfatizó este agricultor que hace alrededor de dos meses, un niño de
diez años sufrió una parálisis digestiva y lo trasladaron de urgencia,
en un tractor, hasta Sabanilla. "El viaje demoró mucho por los hoyos que
hay en el terraplén. No falleció gracias a que vomitó por el camino",
Aseveró.

Afectaciones a la educación y recreación de niños y jóvenes.
Existen tres escuelas primarias en la zona, aunque una de ellas está en
peligro de cerrar debido a que, según puntualizaron varios vecinos, en
los últimos treinta años decenas de familias se han marchado hacia zonas
urbanas por las malas condiciones de vida que enfrentaban.

Y, aunque el régimen y la prensa oficial califican de logro social el
cuestionable sistema de educación implantado en la isla, los niños y
jóvenes de esta región pasan mucho trabajo para asistir a clases.

"No tenemos escuelas de secundaria básica ni preuniversitarios. Para
estudiar, nos vemos obligados a viajar a Sabanilla, Cabezas o Unión de
Reyes. Si llueve mucho y el transporte no llega, debido al deterioro del
camino, nos quedamos en casa, a veces, durante varios días", declaró una
adolescente que estudia en un politécnico en el poblado cabecera. La
misma señaló que ella recorre 20 kilómetros diarios para llegar a su
centro estudiantil.

Pero además de todas esas dificultades, niños y jóvenes se aburren
porque no tienen cómo distraerse en los horarios de descanso.

"Lo que vemos aquí a diario, es monte, sembrados, reses y marabú. En
estos bateyes no existen discotecas, ni salas de juegos, ni cines, ni
parques de diversiones. En el batey de El Carmen hay un círculo social,
pero allí no se escucha música y el gobierno sólo vende ron y cigarros.
Esto es peor que el infierno", resaltó la muchacha.

¿Cómo han reaccionado las autoridades?
Como en otros sitios de la isla donde casi ningún problema se resuelve,
aquí las autoridades presentan siempre una justificación con el
propósito de encubrir su veterana incompetencia.

"Se hace lo que se puede. La gente sabe que los recursos escasean ya que
el mundo está en crisis y eso nos golpea", recalcó una representante del
llamado Poder Popular.

Muy a diferencia de lo que planteó esa funcionaria, la población se
queja de que la respuesta ofrecida por el gobierno ante sus exigencias,
no cambia.

"Nos hemos quejado ante los representantes del gobierno, pero la
respuesta siempre es la misma. Ellos dicen que debemos esperar porque no
hay recursos suficientes para resolver nuestros problemas. Nos hablan de
la difícil situación por la que atraviesa la economía del país y nos
prometen una solución futura", destacó un campesino, miembro de una
Cooperativa de Producción Agropecuaria.

Otro agricultor subrayó que la gente está cansada de las justificaciones
y las Transporte de personaspromesas de los gobernantes porque éstas no
les devuelven la tranquilidad ciudadana.

"No les hemos exigido con fuerza a quienes gobiernan que cumplan con sus
deberes como dirigentes, por eso no nos respetan", reconoció, indignado,
"Tenemos que insistir ante ellos que son los que tienen los recursos y
las posibilidades", puntualizó.

Consultada vía telefónica, una funcionaria de la administración
municipal no quiso ofrecer declaraciones sobre este asunto. Sólo se
limitó a repetir la consabida frase: "La revolución no abandonará a
ningún ciudadano".

Más lo cierto es que mientras los integrantes del Consejo de
Administración de Unión de Reyes esperan por los recursos humanos y
materiales, que según ellos, están por llegar (nadie sabe cuándo), los
residentes en los bateyes de Puente de Hierro, San Miguel, Las Mulas, El
Carmen, Monserrate y Ojo de Agua, enfrentan condiciones difíciles en las
esferas del transporte, la salud, la educación y la recreación, y la
solución de estos graves problemas no se vislumbra.

sanchesmadan61@yahoo.com

http://primaveradigital.org/primavera/sociedad/sociedad/2947-humildes-abandonados

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