Sunday, July 18, 2010

La excarcelación de los presos políticos, última oportunidad para las reformas

Cuba ahora... o nunca

La excarcelación de los presos políticos, última oportunidad para las
reformas

MAURICIO VICENT - La Habana - 18/07/2010

El diario Granma publicó el viernes en primera página un artículo
demoledor y con mensaje codificado: contaba la historia del robo masivo
de rieles y traviesas en el centro de Cuba, una "indolencia" que
provocó, nada menos, que el descarrilamiento de un tren. Los ladrones,
admitió el órgano del Partido Comunista, empleaban lo sustraído de las
vías como material de construcción en viviendas. La moraleja de la
crisis galopante y el deterioro era obvia, pero en la prensa oficial ni
una palabra de las excarcelaciones de 11 presos políticos y su viaje a
España, el tema de más repercusión internacional esta semana. Ambas
historias, sin embargo, estarían unidas por un hilo invisible.

Economistas, diplomáticos, opositores, exiliados y hasta personas
cercanas al Gobierno, coinciden: la debacle económica y social es de tal
magnitud que al régimen no le queda más remedio que introducir reformas
ya. La decisión de excarcelar a 52 presos políticos del Grupo de los 75
que todavía están en prisión, un gesto pragmático y bien recibido por la
comunidad internacional, sería ante todo una "jugada política" para
preparar el terreno de los cambios, según el economista y ex preso del
Grupo de los 75 Óscar Espinosa Chepe.

"El Gobierno ha dado un paso enorme para salir de un problema que tenía
que resolver; ahora se abre un escenario nuevo, pero de nada servirá si
no se acometen pronto las reformas", cree Chepe. Una medida como la de
excarcelar no tiene sentido sólo como gesto humanitario, "ha de venir
algo después", cree este disidente.

Fuentes de la Iglesia Católica, y el propio ministro español de
Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, opinan igual. Plantean, además, que
"lo de las reformas" se lo han escuchado directamente al propio Raúl
Castro. En la reunión entre el presidente cubano, Moratinos y el
cardenal Jaime Ortega, el 7 de julio, en la que se anunció la
excarcelación de los prisioneros de conciencia, Castro se habría
mostrado extremadamente claro en este asunto. "Dijo que necesitaba
solucionar el tema de los presos para poder hacer con tranquilidad las
transformaciones económicas que se requieren, y mostró su disposición y
preocupación de enfrentar el problema del 1.300.000 trabajadores

[cerca de un 30 % de la población activa] que sobran en sus puestos
laborales", reveló una fuente española.

La Iglesia lo confirma: en la reunión del 19 de mayo con el cardenal
Ortega y el presidente de la Conferencia Episcopal, Dionisio García,
Castro tocó también por iniciativa propia el tema de los cambios
económicos y en el mismo "sentido positivo".

En medios oficiales, se habla incluso de que las reformas ya tienen
plazo para arrancar -después de agosto- y dirección: "habrá una
ampliación del trabajo por cuenta propia y sobre todo la
cooperativización de algunos servicios; continuarán reduciéndose
subsidios y gastos sociales, con el objetivo de hacer sostenible el
sistema, y se desinflarán paulatinamente las plantillas, algo que, se
sabe, tendrá un impacto social; se avanzará también en la eliminación de
la doble moneda y en la renegociación de la deuda con objetivo de
aliviar las tensiones financieras", dijeron fuentes consultadas por este
diario.

Las mismas señalaron que Raúl Castro no apuesta por Venezuela como
fuente de sustento, pues se quiere evitar repetir la experiencia de la
ex Unión Soviética y la devastadora crisis de los noventa. Casi nadie
discute ya que habrá reformas, cuál será su alcance es la gran incógnita
y cuestión clave en estos momentos, cuando cada vez más voces dentro del
propio sistema advierten de que el tiempo se agota.

"La población no entiende por qué, en una situación tan crítica, no han
sido tomadas las medidas necesarias para revertirla", asegura el
académico Esteban Morales en un reciente artículo.

Morales, director honorario del Centro de Estudios de EE UU, un
prestigioso centro de pensamiento oficial adscrito a la Universidad de
La Habana, fue expulsado recientemente del Partido Comunista por un
trabajo en el que abordó los "peligros" de la corrupción y denunció la
existencia de "gentes en posiciones de Gobierno y estatal que se están
apalancando financieramente para cuando la Revolución se caiga". Como
este analista, hoy en Cuba muchos piden poner pronto en práctica "las
medidas que se están analizando, y que la población comience a sentir
que la relativa quietud que ha caracterizado la situación en los últimos
tres años da paso al movimiento".

El comienzo de las reformas económicas, junto a la excarcelación de los
52 presos, consolidaría esa sensación de "movimiento", según Chepe. Y
pudieran llegar otras medidas, como la excarcelación de todos los presos
políticos "pacíficos", algo a lo que Raúl Castro no se habría negado en
sus conversaciones con la Iglesia y Moratinos, y que expresaría su
voluntad de promover un cambio real. Lo primero sería cribar unas listas
en las que, según el activista de los derechos humanos Elizardo Sánchez,
quedan 115 presos. De estos, admiten opositores e integrantes de las
Damas de Blanco, sólo entre 40 y 50 quedarían en la categoría de
"pacíficos".

¿Qué esperar? Para algunos, la reaparición de Fidel Castro -el viernes
se reunió en la sede de la Cancillería con un centenar de embajadores
cubanos, a quienes habló sobre la posibilidad de una guerra nuclear en
Oriente Próximo, su obsesión más reciente- introduce un elemento nuevo e
inquietante.

http://www.elpais.com/articulo/internacional/Cuba/ahora/elpepiint/20100718elpepiint_11/Tes

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