Autor: Fritz Du Bois
Después de años de sufrir cárcel y maltratos por parte del Gobierno
cubano, los primeros nueve disidentes políticos han sido liberados.
Esperamos que en el más corto plazo se cumpla con liberar a los 43
restantes, que fue el compromiso asumido con el Gobierno español, país
hacia donde serían deportados.
Si bien este gesto humanitario es positivo, creemos que debe ser
considerado únicamente como un paliativo. Claramente, el régimen
castrista quiere ganarse un respiro. Sin embargo, todavía quedan en esa
isla 11 millones de presos políticos, y los exiliados, los deportados,
que no pueden regresar a su patria, suman casi tres millones más de
cubanos. Por todos ellos se debe mantener la presión internacional hacia
los Castro.
En realidad, es el momento adecuado para tratar de lograr una solución
de largo plazo. El gobierno de Castro ya no tiene argumentos para
justificar la represión, ninguna potencia los está amenazando y, con el
fin de la Guerra Fría, el régimen cubano se mantiene como un triste
souvenir –junto a Corea del Norte– del fracaso del modelo totalitario.
Más aún, en las actuales circunstancias, con un gobierno demócrata en
Washington y de centro izquierda tanto en Madrid como en Brasilia, uno
pensaría que las condiciones estarían dadas para lograr compromisos
claros que permitan a Cuba dirigirse, eventualmente, hacia la democracia.
Por otro lado, durante los últimos años, el único régimen dispuesto a
solventarlos en su anacronismo ha sido el chavismo. Sin embargo, es muy
probable que Hugo Chávez vea debilitada su posición luego de las
elecciones legislativas de setiembre próximo ya que, en esta ocasión, la
oposición presentará candidatos y no va a cometer el mismo error de no
participar en la elección. El haberle regalado en 2005 el control total
de Venezuela a Chávez lo fortaleció y, con él, sobrevivió el régimen cubano.
Por ello, el escenario se les presenta más complicado a los Castro, y
eso debe ser aprovechado para lograr concesiones. El régimen cubano,
durante más de 50 años, le ha negado el derecho a la libertad a su
población, a cambio, decían, de salud y educación. Hoy está claro que
los servicios públicos en la isla son bastante inferiores a los de
cualquier país de Europa, por ejemplo, que no han tenido que reprimir y
matar para lograrlos. Así que solo el pleno retorno a la libertad
debería satisfacer a la comunidad internacional.
http://peru21.pe/impresa/noticia/cuando-sali-cuba-deje-mi-vida/2010-07-16/280082
No comments:
Post a Comment