2007-03-14.
Oswaldo Yañez, Periodista Independiente
Ciudad de La Habana. A catorce de marzo del año de la inminente Libertad
para los Cubanos. Rápidos de reflejos la nomenclatura y los responsables
de las investigaciones sobre el dengue se han apresurado a apantallar
cualquier información que pueda resultar nociva contra el negocio
turístico e intentan tapar la proliferación del virus en Santiago y sus
alrededores.
El doctor Raúl de Armas Fernández, director de la Unidad Provincial de
Lucha Antivectorial, anunció por los conductos habituales de los voceros
castristas, que un grupo de expertos camagüeyanos inició el desarrollo
de una bacteria que destruye las larvas del mosquito transmisor del
dengue, el aedes aegypti, en dos de sus fases gestacionales, a partir de
los estudios del occiso Ángel Vásquez Flores.
Los voceros denominan bacilo, en realidad es un tipo de bacteria (1) y
en las informaciones transmitidas reconocen que llevan estudiando el
virus del dengue desde los años 80 y afirman haber descubierto una
modificación del Thuringiensis israelensis, la SH-14. Para los
entendidos Bth-SH 14.
En el año 1986 ya se publicó un estudio (2) sobre la efectividad del
Bth-SH 14 en la revista cubana de medicina tropical en pruebas
desarrolladas en La habana y Santiago
En el 2004 se realizó un congreso en Maracay (3) con asistencia cubana
sobre eficacia y persistencia de diversos productos basados en este
bacilo y en sus diversas pruebas realizadas en Sucre y Valencia, en
Venezuela y en Santo Domingo en la República Dominicana.
Los cubanos en general se han tenido que aplicar muy bien el dicho de
que para poder innovar hay que copiar por lo que a buen seguro se tomó
como base para el estudio realizado la oferta existente de productos
basados en el Bth (4).
Existe en el mercado un producto chino (5) de similares características
y que dado el grado de colaboración bilateral entre los gobiernos chino
y cubano, en especial entre sus ejércitos y mandos militares, estoy
seguro que sirvió como ayuda a los investigadores cubanos.
El grado de connivencia entre ambos gobiernos sobre las investigaciones
bacteriológicas es un secreto que está al alcance de muy pocos y que yo
de momento no puedo desvelar.
Esta información de un producto nuevo, producida en el marco conjunto
que podemos contemplar en Cuba y dados los datos que he puesto en su
conocimiento, es a las claras una maniobra de desinformación del
desgobierno cubano pues según los datos publicados por los propios
investigadores el descubrimiento se hizo a principio de los años 80 y ya
en 1984 había sido testado con un presunto éxito en La habana y Santiago.
Otro asunto que no podemos desdeñar es la situación económica de Cuba en
general y de la sanidad en particular; es muy poco probable que los
responsables de las investigaciones dispusieran de los fondos necesarios
para realizar un estudio completo de la efectividad del producto
diseñado y que el estudio se haya realizado con las suficientes
garantías para que la comunidad internacional los acepte como válidos.
Solo bajo el amparo y colaboración de los más altos mandos militares
castristas se habría podido producir el desembolso de los fondos, de
secreta procedencia, necesarios para gestionar la investigación.
Si el biolarvicida Bactivec, desarrollado por la empresa Labiofam,
destruye rápidamente las larvas del culex, anopheles y Aedes aegypti, es
inexplicable de todo punto que tuviera que producirse una campaña de
fumigación tan prolongada para la erradicación del vector a no ser que
se hubiera producido una mutación en el mosquito para que fuera
resistente al producto.
Menos explicable es aún que si se utilizó un nuevo producto utilizando
el Bth-SH 14 como base la campaña de fumigación no fuera un éxito y de
hecho no lo fue por el prolongado tiempo que se empleó en intentar
eliminar los focos de aedes por lo que en ambos casos podemos decir que
el asunto no deja de ser una pantalla desinformativa.
Otrosí consideramos que si el producto está disponible y ya testado
debería emplearse con carácter urgente en Santiago de Cuba para
erradicar el brote epidémico de dengue que asola la ciudad y sus
alrededores en la actualidad.
Según datos oficiales, la última epidemia de dengue en Cuba se registró
en 1981, cuando más de 270 mil personas contrajeron la enfermedad y se
reportaron 158 fallecidos en todo el país. En 1997, en Santiago de Cuba
se contabilizaron 205 casos y 12 muertos, y un nuevo brote surgido entre
2001 y 2002 registró 81 casos, con tres decesos.
La epidemia de 2006 fue reconocida ante la Organización Panamericana de
Salud pero una vez más la opacidad del desgobierno cubano impidió
conocer las cifras de fallecidos y afectados por la enfermedad, lo que
si quedo claro es que los hospitales de prácticamente todo el país se
vieron desbordados por la cantidad de pacientes a los que no pudieron
atender con la efectividad necesaria ante la carencia de personal,
instalaciones y materiales básicos para el diagnóstico como los
reactivos de laboratorio.
Ante este panorama es muy difícil creer que Cuba haya sido capaz de
desarrollar un producto propio y novedoso para atacar el principal
vector de transmisión del dengue, el aedes aegypti, con el necesario
éxito para ser comercializado internacionalmente.
Ni que decir tiene que si el tan cacareado embargo fuera efectivo no se
podrían realizar las ventas necesarias del producto para garantizar su
rentabilidad; pero como todos ya saben, el embargo es solo una excusa
más de la tiranía castrista para mantener a su pueblo hambriento,
desatendido y carente de la libertad necesaria para la completa
realización personal de los individuos que conforman mi patria.
Lo que demuestran los datos conocidos y otros que pondré en su
conocimiento es que el virus del dengue es un factor que Cuba lleva
estudiando desde hace muchos años y dados los costos reconocidos de las
epidemias de dengue del pasado tienen que tener en mente una estrategia
para rentabilizar los costos asumidos hasta ahora y que ascenderían a
cifras astronómicas que no figuran en ninguno de los reportes oficiales
sobre la economía cubana. La estrategia de crear una exitosa vacuna
sigue siendo la opción más lógica pues es muy difícil que el nuevo
producto diseñado, aunque se revelara efectivo en sus últimas
modificaciones, consiguiera amortizar económica y políticamente los
esfuerzos asumidos hasta la fecha.
Las próximas incógnitas que debemos despejar en esta ecuación son la
cuantía de emolumentos invertidos en este asunto y de donde salieron las
divisas necesarias para realizar estos estudios y como, quien y donde se
invirtieron. Algunas quedarán sin una solución completa, otras si que
podrán ser despejadas.
Post equitem sedet atra cura.
Las negras preocupaciones cabalgan a la grupa tras el jinete.
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(1) Bacillus thuringiensis
La bacteria Bacillus thuringiensis (Bth) es un bacilo Gram.-positivo,
flagelado y esporulado que se caracteriza por la formación de un cuerpo
paraesporal o cristal de proteína, conocido como delta-endotoxina, estos
cristales se forman durante la esporulación y tienen actividad tóxica
para larvas de insectos. A Bth se le considera cosmopolita, pues sus
esporas se han aislado de suelo, de larvas de insectos enfermos, de
productos almacenados y hojas de árboles; aunque es más frecuente
aislarla de productos almacenados, pues las condiciones ambientales del
almacén permiten la persistencia de sus esporas incluyendo la rizosfera
de plantas.
La delta-endotoxina puede variar en tamaño y en forma, ya que según la
variedad de Bth, pueden producir en el medio de cultivo más de una forma
de cristales.
Los cristales tipo Cry I son tóxicos para lepidópteros, los Cry II para
lepidópteros y dípteros, los tipo Cry III para coleópteros y los Cry IV
para dípteros.
MECANISMO DE ACCION DE LA DELTA-ENDOTOXINA.
Cuando el cristal es ingerido por un insecto susceptible en fase
larvaria llega a su intestino medio, se disuelve por la acción de los
jugos intestinales a PH alcalino, aquí la delta-endotoxina sufre una
proteolisis enzimática y da origen a la toxina activa, la cual se une a
un receptor específico de las membranas epiteliales de las células del
intestino, lo que genera poros que desequilibran su balance osmótico y
provocan la lisis celular de esta parte del aparato digestivo,
posteriormente causa diarrea y vómitos en el insecto, lo que puede
provocar eventualmente su muerte por una deshidratación severa.
ASPECTOS RELACIONADOS CON LA PRODUCCIÓN DE Bth.
La melaza de caña se considera una materia prima adecuada como fuente de
C, de bajo costo con efectos positivos sobre la toxicidad de la
delta-endotoxina. Es claro que la ausencia de una fuente adecuada de C
para Bth, causa una disminución en la producción de esporas y en la
formación y calidad de la delta-endotoxina.
(2) En la Revista Cubana de Medicina Tropical. 1986 May-Aug;
38(2):229-36 se publico el siguiente estudio:
Efectividad del Bacillus thuringiensis variedad israelensis H-14 en
diferentes criaderos de mosquitos en las provincias Ciudad de la Habana
y Santiago de Cuba.
Montero L., Espino L., García A., Díaz P.
(3) En la Facultad de Agronomía de la Universidad Central de Venezuela,
se celebró el Simposio Uso de Bacillus para el control biológico de
insectos de importancia médica en Venezuela, el sábado 17 de julio de
2004 en el Auditórium de Zoología Agrícola, UVC., Maracay, Estado
Aragua; al cual asistieron estudiosos cubanos.
Entre los temas de la ponencia había varios de especial relevancia para
el asunto que nos ocupa:
• Factores que afectan la eficacia y la persistencia de Bacillus
thuringiensis israelensis.
• Evaluación de la eficacia y la persistencia de varias formulaciones
comerciales de Bacillus thuringiensis israelensis y Bacillus sphaercus
en Santo Domingo, República Dominicana.
• Evaluación de la persistencia de tres formulaciones comerciales de
Bacillus sphaericus en criaderos naturales de Anopheles aquasalis del
estado Sucre, Venezuela.
• Bioensayos de laboratorio para determinar la eficacia de varias
formulaciones comerciales de Bacillus thuringiensis israelensis,
Bacillus thuringiensis Kurstakii y Bacillus sphaericus sobre larvas de
Hylesia metabus y Anopheles aquasalis en el estado Sucre, Venezuela.
• Evaluación de la efectividad de Bacillus sphaericus cepa 2362 y
Bacillus thuringiensis israelensis sobre larvas de Anopheles nuneztovari
en Mérida, Venezuela.
• Evaluación de la eficacia en el laboratorio de una formulación
comercial de Bacillus thuringiensis israelensis sobre larvas de
Anopheles aquasalis y Anopheles albimanus del Lago de Valencia, Venezuela.
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